Un pestillo trabado de una puerta disminuye la privacidad en tu casa al igual que el desempeño de tu rutina diaria. La medida inmediata a tomar será reparar el pestillo de la puerta de modo que inconvenientes como este no vuelvan a ocurrir.

Independientemente si el pestillo se quedó abierto o cerrado durante la avería, necesitas que la puerta funcione de manera correcta. Aunque la seguridad depende más de la cerradura que del pestillo, un pestillo averiado no suministra protección en tu puerta.

Es importante que descubras las razones por las que un pestillo se encuentra atascado, además de aprender a diagnosticar el problema y finalmente solucionar los problemas más frecuentes.

Razones por la que se puede atascar un pestillo

Con los pestillos sucede algo muy curioso, y es que para que puedan ser arreglados se debe averiguar la razón por la que se encuentra trabado. Son muchas las razones que impulsan que estos dispositivos puedan atascarse, por lo que mencionaremos algunas causas de daño.

Los pestillos se pueden dañar a raíz de cerrar las puertas con brusquedad, cuando las puertas se encuentran desalineadas, por falta de mantenimiento, por intentar forzar una puerta durante un robo o bien cuando se acumulan todos los antecedentes anteriores.

Pueda que existan otras razones de avería, pero éstas son las más comunes y partiendo de su conocimiento es que podremos tomar una resolución junto con la detección de las averías del pestillo.

Resistencias en pestillos atascados

En primer lugar debes intentar abrir la puerta mientras ésta se encuentra cerrada, y luego toma nota del tipo de resistencia. Algunos tipos de resistencia que debes tener en cuenta son los siguientes:

  1. El pestillo no se retrae cuando se gira la perilla.

  2. El pestillo no es capaz de extenderse cuando se gira la perilla

  3. Se requiere de mayor fuerza para girar la perilla y despegar el pestillo

  4. La perilla debe sacudirse para despegar el pestillo

En el momento que la puerta se encuentre abierta, intenta accionar el pestillo de a puerta con la manilla. Esto se logra simulando abrir la puerta sin que el pestillo se extienda y se retraiga de la placa como es normal.

Aspectos adicionales de la resistencia

Ahora bien, si la puerta no abre es posible que requieras calzar el pestillo para que se retraiga lo suficiente como para abrir la puerta. Un pestillo cerrado imposibilita la incorporación de aditamentos por la protección del pestillo, o porque sus partes se encuentran inmóviles.

Como usuarios de la puerta, ya no nos correspondería seguir prestando servicios a la cerradura, y quizás sea conveniente llamar un cerrajero profesional https://cerrajerospinedademar.org.es/ para que termine el trabajo de reparación.

Es indispensable tener en cuenta las diferencias e igualdades en la resistencia, como por ejemplo la fluidez en el movimiento del pestillo mientras la puerta está abierta, que el pestillo de la puerta aún se encuentre atascado en su lugar o que no haya diferencias en la manipulación de la manilla.

Intenta presionar el pestillo hacia abajo con el dedo sin que llegues a manipular la manilla. Ahora observa cómo se mueve el pestillo cuando se presiona directamente y cuando se libera la presión.